Si tu flotilla presenta estas cinco señales, vale la pena evaluar la conversión a gas L.P.
1. El combustible se come tu margen
Si el gasto en gasolina o diésel crece más rápido que tus ingresos, es momento de evaluar alternativas.
2. Alto kilometraje urbano
Las rutas urbanas de reparto y mensajería son donde más rinde la carburación a gas L.P.
3. Buscas previsibilidad de costos
Un esquema de suministro con facturación te da control del gasto por unidad.
4. Presión por sostenibilidad
El gas L.P. tiene una combustión más limpia que el diésel.
5. Te preocupa el abasto
Con un proveedor de almacenamiento propio aseguras continuidad. Agéndalo con un asesor.